Críticas La filla del Rei Barbut
La versión que Matilde hubiera aplaudido
Indudable triunfo de la modernizada y al tiempo histórica representación de La filla del Rei Barbut, tanto en lo musical como en lo escénico.
Xarxa no renunció a su carácter a la hora de diseñar la acción teatral. Contó con el pintor Amat Bellés para configurar los decorados en los que estableció no pocos referentes simbólicos como el palmito, símbolo heráldico de la corte barbuda, los azulejos modernistas de los bancos del paseo de Ribalta, la romería de las Cañas y los voladorets…
El colorido, la luminotecnia, la dinámica del movimiento de los personajes ayudados por los tan genuinos códigos circenses tan característicos del grupo teatral vilarealense, la implicación del patio de butacas como referente escenográfico… la ropería inteligente, personalizada y de rica plasticidad de El Delgado Buil… todo contribuyó a crear un espectáculo en el que la identidad popular y simbólica de Castellón se veía inteligentemente retratada.
Josep Vicent, minucioso hasta extremos microscópicos descubrió todos los valores de la partitura y los hizo emerger en una lectura inspirada y llena de sugestión, elevando la obra a un nivel de exaltación musical máxima. Anduvo sin duda inspirado en su propósito creativo, teniendo a sus órdenes una dúctil y disciplinada orquesta que tuvo valores propios de gran significado musical.
Está muy convencido este comentarista de que la primera que se hubiera levantado a aplaudir la producción, de haber tenido la ventura de poder contemplarla, hubiera sido la autora.
Antonio Gascó,
Levante de Castelló
15/12/2007
La filla de Castelló
“La Plana, per la Infantona Merilde i Tombatossals”. Esta es una de las frases finales de la ópera bufa en tres actos La filla del Rei Barbut, con texto de Manuel Segarra y música de Matilde Salvador, que anoche vivió en el Teatro Principal su estreno absoluto. Exquisita, minimalista y contemporánea son tres de los adjetivos que podrían definir esta obra de juventud de una compositora que concibió esta historia de amor como un tributo a los sonidos de sus raíces. El texto es un homenaje a Castellón desde que empieza hasta que baja el telón, con elementos llenos de personalidad de una narración que se encumbra a través de las páginas del Tombatossals de Josep Pasqual i Tirado.
La filla del Rei Barbut rezuma castellonerismo. Del bueno. El telón se levante con una lección de metateatro, en la que la Infantona y su marioneta toman forma para contar un cuento de hadas de principio a fin con La Plana como escenario.
Es un montaje lleno de personalismos y de individualidades. Todo lleva nombre propio y cada elemento es marca de cada casa. La escenografía es indudablemente made in Amat Bellés, el vestuario es de El Delgado Buil, el retoque apasionado a la minimalista música de Matilde Salvador lleva por nombre a Josep Vicent y a la Orquesta Sinfónica del Conservatorio Superior de Castellón […] todo tiene el nombre de Xarxa Teatre, que ha entendido la ópera como símbolo de la ciudad y tributo a Matilde Salvador y Manuel Segarra, sus autores.
Cristina García
Mediterráneo
15/12/2007
Una típica historia de amor plagada de ingenuidad con Castelló como fondo
La filla del Rei Barbut es una historia de amor a la antigua usanza, con princesa un punto inocentosa, sumisa a la voluntad paterna y pretendiente varonil que, para conseguir sus favores, ha de superar con éxito una misión al alcance de muy pocos, diseñada por el rey todopoderoso para héroes sobrados de testosterona que comandan un equipo bien compenetrado…
Xarxa, en el quinto montaje de la obra, le imprime sello propio con guiños al teatro de calle, su fuerte: unos actores que se descuelgan del techo del Principal mientras ejecutan acrobacias al ritmo de la música; otros irrumpen por el patio de butacas para recrear con unas planchas de metal una pavorosa tormenta; la Infanta Merilde desciende de los cielos al principio del segundo acto… El tándem de directores, formado por Manuel V. Vilanova y Leandre Escamilla, recurre, en ocasiones al a hipérbole visual apoyando el gag con desmesura…
La figura de Matilde Salvador planea desde un principio. Una marioneta, alter ego de la infanta y movida por el personaje de carne y hueso, rinde tributo en los prolegómenos a la representación de 1939. La reciente desaparición de la compositora no ha podido tener mejor homenaje. A los músicos no se les debería recordar con minutos de silencio. Eso para el resto de los mortales. Lo mejor es difundir su obra. Y la entrañable Matildeta lo ha conseguido.
Vicent Climent
El Mundo Castelló al Día
15/12/2007
El Rei Barbut trinfa en el Principal con la conjunción de música, público y teatro
La filla del Rei Barbut es, ante todo, dos cosas. Así se pudo comprobar en la glamurosa velada de anoche. Primero, una ópera bufa, con fuerte carga teatral. Y segundo, un ejercicio de castellonerismo que, probablemente, no le permita grandes éxitos más allá de La Plana en el complejo mundo musical.
Dicho esto, debe reconocerse que la puesta en escena, la música y la interpretación fueron excelentes. La Orquestra Simfònica del conservatorio castellonense demostró que la cantera musical del centro apunta alto. La conjunción, la solidez de los vientos, la atinada percusión y ante todo, la afinación de la cuerda, permitieron sacar brillo acústico a la partitura de Matilde Salvador…
Las luces, la intervención de los actores haciendo rápel, los juegos polifónicos –voces conjugadas desde el segundo piso- y la intervención de múltiples personajes en el recuperado pasillo central del patio de butacas involucraron a todo el público.
Uno de los momentos más tiernos es la narración de las aventuras y desventuras del volaoert, donde Xarxa Teatre utiliza su bagaje magdalenero para crear el decorado.
Javier Soriano / Patricia Mir
Las Provincias
15/12/2007
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